
Nació en Córdoba el 9 de abril de 1929. Desde sus primeros años se inclinó hacia el dibujo y la pintura. En 1957 egresa de la Escuela de Bellas Artes "Dr. Figueroa Alcorta" de Córdoba con el título de Profesor de Artes Plásticas y se radica en Salta en 1958.
Su actuación no sólo se limita a la creación artística, sino que se extiende también al ámbito educativo pues se desempeñó como profesor de dibujo técnico y arquitectónico en la escuela Provincial de Bellas Artes de Córdoba, como profesor de artes Plásticas del Profesorado de Jardín de Infantes de Salta, como profesor de dibujo en la escuela Provincial de Bellas Artes "Tomás Cabrera", como director y profesor de taller de expresión creadora. Dictó cursos y cursillos referentes al arte y su importancia en la educación. Trabajó también en escenografía e ilustró libros de poesías y el suplemento literario del diario El Intransigente.
El trabajo la esencia de su arte.
"Tengo más de medio siglo detrás del lápiz", expresaba Cambronero y de esta simple frase surgía con claridad meridiana, el sustento esencial de su arte el trabajo. Como obrero con su herramienta en la mano, el artista "detrás del lápiz", volcaba su fuerza elaborando con líneas y trazos una obra potente, auténtica y vital.

Fue un dibujante excepcional, poseedor de una gran sensibilidad y de un dominio total de las estructuras formales, a lo que llega a través de incontables horas de constante búsqueda y perfeccionamiento.
En sus dibujos la línea alcanza una potencia expresiva poco común, pues estructura la forma en su misma esencialidad, recorre extensos tramos en los que circula con ondulada fuerza, convirtiéndose en trazo al ensancharse el que en ocasiones se expande de tal modo que se transforma en planos profundos, oscuros vivos, para luego volver, lentamente, a veces bruscamente otras, a su unidimensionalidad original. La línea así recorre un incansable derrotero en el que construye mundos cargados de expresionismo potente, austero, digno y dibujar espacios abstractos sin lugar y sin tiempos; también se torna sombras cuando se entrecruza infinitas veces consigo misma y siempre es luz que da origen a la imagen deseada.
Su obra pictórica se caracteriza por el uso de colores saturados e intensos, que abarcan importantes planos; éstos conforman un espacio nítido que enriquece las formas. También incursiona en el grabado con distintas técnicas tales como la xilografía, el aguafuerte, etc.
El arte de Cambronero es expresionista, comprometido con la realidad del hombre, con el quehacer cotidiano, con todo aquello que lo rodea. Es un intento, asombrosamente logrado con talento y sensibilidad de recrear la vida de aquí y ahora para transponerla al trascendente mundo del arte.
Antonio Nella Castro dice al respecto: "Cambronero pinta la vida, allí donde el dolor de sus congéneres se hace más evidente- traslada a sus telas el peso del hombre, tal como lo siente y como lo padece. No cree que el arte sea otra cosa que no esté referida a su único destinatario capaz de valorarla. Pero no se regodea con ello. Lo sufre, lo metaboliza. Muestra en sus realizaciones esa penuria humana que lo penetra desde todos los rincones de la sociedad y le sale, por los poros y por sus manos, hasta quedar plasmada en sus telas. Por sensibilidad y vocación elige a los más humildes para sublimarlos. Sus criaturas son cristos ciudadanos y campesinos cotidianamente redentores de su especie y de sus injusticias. Da testimonio de su paso por la sociedad en que le ha tocado vivir. Y, naturalmente, que no la quiere así. Por eso graba con su lápiz y sus pinceles" (Salta, 6 de noviembre de 1986).
Discípulo de Lasansky, Cerrito, Viola y Spilimbergo, Cambronero transitó las calles y los campos salteños atento al hombre y al paisaje, dispuesto a hacerlos suyos y de todos a través de su obra. Siguió detrás del lápiz y así será hasta siempre. En el año 2003 muere en Salta.
Premios y distinciones: Primer Premio Afiche Semana de Córdoba (1956); Primer Premio Dibujo Salón Valores Jóvenes Rotary Club (1957); Primer Premio Dibujo Municipal Salta (1970); Primer Premio Especial Dibujo Salón Provincial (1973), Primer Premio Manuel Castilla sobre coplas ilustradas, juntamente con el poeta Hugo Ovalle (1980), Primer Premio al Mérito Artístico (1989).